Antonio Sastre, para muchos que lo vieron jugar, fue el mejor jugador de todos los que pasaron por nuestro club. De lo que no caben dudas, es que fue el jugador más completo de la historia del fútbol argentino.

Nació el 27 de abril de 1911 en Lomas de Zamora, hijo de Eugenio y María, desde chico tuvo que trabajar para ayudar a su madre quien sostenía la casa lavando ropa, luego del fallecimiento de su esposo. Antonio, lamentablemente, aprendió a cubrir puestos y tomar responsabilidades por causas del destino, ya que luego de la muerte de su padre, tuvo que ser el hombre de la casa y junto a sus cuatro hermanos colaborar con el hogar. 

Cuando podía tener un rato libre disfrutaba de correr con la pelota en Villa Modelo. Deportivamente nació en el Club Progresista, de dónde también había surgido Manuel Seoane. En 1930 ante la lesión de Alberto Lalín, el mismo Seoane le pregunta si quería jugar en Independiente, y así comenzó una carrera que duró 12 años, dónde conquistaría 2 títulos nacionales, 2 Copas Competencia y 2 Copas Aldao y una Copa Escobar. 
 
El "Cuila" Sastre, cómo fue apodado durante una exitosa gira por Perú, dónde deleitó por su juego, lo llamaron así por un animal similar al cuís, que tiene la habilidad de eludir a sus cazadores, lo mismo que hacía Antonio con sus adversarios.
Para hablar de él cómo notable jugador de fútbol, hay qué dejar en claro qué fue un brillante estratega, qué jugó en casi todos los puestos, salvo de wing y back izquierdo, y dónde lo hacía era un fuera de serie. Tuvo que reemplazar al mítico arquero Fernando Bello en 2 oportunidades y se fue con la valla invicta. Su lugar preferido de la cancha era el de centro half, ya que desde ahí tenía una visión general del campo de juego, en el cual podía tanto distribuir para sus compañeros, cómo llegar a posiciones de gol mediante la apilada personal. Cuando le preguntaron cómo debía jugar de lateral derecho, su respuesta fue clara: "hay un solo secreto, anticipar"
 
Durante la década del 30 Independiente tuvo la delantera más demoledora de toda la historia del fútbol argentino. El tridente conformado por Vicente De la Mata, Arsenio Erico y Antonio Sastre goleó a todos los equipos, tanto de local cómo de visitante, equipos grandes y chicos, en ese tridente Antonio fue el "cerebro", el gran estratega, socio ideal para cualquier compañero.
El debut en Independiente se produjo el 4 de junio de 1931, por la fecha 2 del Campeonato de primera división, en el empate 1 a 1 contra Argentinos Juniors en condición de visitante. Su primer gol fue 3 días después en la victoria por 3 a 1 contra Huracán en "La Visera".
Durante su exitosa carrera en Independiente jugó 340 partidos y marcó 112 goles, siendo el tercer goleador histórico.
Su último partido fue el 18 de octubre de 1942, por la fecha 25 del Campeonato de dicho año, en el empate 1 a 1 contra Boca en la misma "Visera", qué había sido testigo presencial de las actuaciones lujosas y de todo el fútbol desplegado durante 12 años.
Su carrera deportiva siguió en Brasil, a cambio de 18.000 pesos vistió la camiseta de San Pablo, un equipo que nunca había salido campeón.   Seguramente los dirigentes brasileros habrán visto toda su jerarquía durante la gira que Independiente realizó en esas tierras en 1939. Lo cierto es que Antonio Sastre, durante los cuatro años que jugó en Brasil, le cambió la mentalidad al futbolista brasileño que poseía gran habilidad, pero carecía de orden y juego asociado.
 
Al haber convencido a sus compañeros, la forma de jugar de ese San Pablo hizo gran diferencia ante sus rivales.
Los números no dejan dudas del éxito, en 4 años consiguió 3 títulos y un tercer puesto. Durante la cena de despedida, cuando decidió volver a su país, quien estaba dando un discurso de agradecimiento, culminó con estas palabras su alocución: "Si algún día un jugador fuera mencionado para un premio Nobel, todo Brasil votaría por Antonio Sastre". El "Cuila" fue llevado en andas hasta el aeropuerto, hay una estatua suya en los pasillos de ingreso al estadio Morumbí, son algunos detalles para tener dimensión del tamaño jugador qué fue.
 
Al llegar a Buenos Aires, decidió prolongar su carrera, por un año más, para jugar en Gimnasia y Esgrima La Plata que disputaba el torneo de ascenso. Obviamente su equipo consiguió el ascenso y ahí sí, tuvo su retiro definitivo del fútbol.
Para terminar estas líneas voy a recurrir a la frase qué sentenciaba la plaqueta otorgada por Independiente en 1970: "Al jugador más completo del fútbol argentino".
 
Roberto Annocaro
 
 

Nuestras Redes Sociales

FacebookTwitterYoutube