Hablar de Arsenio Erico es hablar de un jugador qué bien podría ser un dios mitológico, por la espectacularidad de sus maniobras, sumado a una habilidad con toques de malabarismo y quebrar todas las marcas goleadoras qué el resto de los mortales, no pudieron ni pueden alcanzar hasta éstos tiempos. Podríamos catalogarlo al "Paraguayo de oro" cómo "El Dios del gol".

 
Arsenio Pastor Erico Martínez nació en Asunción de Paraguay el 30 de marzo de 1915. Hijo de Guillermo Erico y Margarita Martínez. Desde chico, cómo todos los chicos, le gustaba jugar en los campitos del barrio. Cuando tenía 11 años, allá por 1926, jugaba en el equipo "Los Azules", un formidable conjunto de Salesianito. A esa altura se notaba que había heredado la destreza para fútbol, ya qué tanto su papá Guillermo, como sus tíos Juán, Gregorio y Pablo que habían jugado en el Club Nacional. Luego les tocó el turno para sus primos Enrique y Rafael Erico que lo hicieron hasta fines de la década del 20. 
A esa altura alternaba los partidos de "Los Azules" con los de las inferiores del Club Nacional, a la edad de 12 años ya era un gambeteador formidable, realizaba jugadas que dejaban asombrados a rivales como a sus propios compañeros. 
El 27 de abril de 1931, por la fecha 15 del Campeonato paraguayo de ese año, debuta en primera división con la edad de 16 años y 6 meses, en un partido jugado en la cancha de la quinta de Uriarte contra Sol de América, el partido terminó 2 a 1 a favor de Sol de América.
 
En 1932, al año de haber comenzado la contienda bélica entre Bolivia y Paraguay, por iniciativa del Dr. Barbero, quién era el Director de la Cruz Roja Paraguaya, la Liga Paraguaya de Fútbol conforma una Selección con el propósito de realizar una gira y recaudar fondos para la mejor atención de los heridos. Arsenio, que se encontraba realizando el Servicio Militar en Puerto Casado, es citado y el Comandante Molinas le ordena su traslado a Asunción para integrar el Seleccionado de la Cruz Roja Paraguaya. Dicho seleccionado realiza 2 giras. En la primera juegan en Chaco, Misiones, Corrientes, Santa Fe (dónde jugando un partido y, con el afán de rechazar una pelota que entraba en su propio arco, golpea su cabeza contra el travesaño), Entre Ríos y Montevideo. La segunda, la hacen por Buenos Aires, dónde juegan contra River, Vélez y Huracán, Mar del Plata y Bahía Blanca. En total juegan 26 partidos, convierten 81 goles, de los cuales 56 tantos fueron convertidos por Erico.
 
En su paso por Buenos Aires, dirigentes de Independiente quedaron impactados por sus actuaciones y no dudaron en tratar de conseguir su pase. El presidente de la institución, Alfredo Roche, se reunió con Erico y le propuso su incorporación al club, la respuesta fue afirmativa pero le hace saber qué aún estaba cumpliendo con el servicio militar, era conscripto aspirante en la Escuela de Sub-Oficiales. Por tal motivo el presidente del club, viajó a Asunción y realizó la gestión ante las autoridades para que Arsenio consiga un permiso especial del Ministerio de Defensa, la cual tuvo éxito y se le concedió dicho permiso. 
Concretada la baja, viaja en barco hacia Buenos Aires para firmar su vinculación con Independiente, pero en el puerto de Rosario lo estaban esperando dirigentes de River Plate para tentarlo a que desista de firmar en el club de Avellaneda y lo haga en el club de Alvear y Tagle, ya qué el compromiso con el presidente Roche era de palabra. Arsenio Erico se baja del barco, sabiendo qué había una comitiva de River Plate, y hace el resto del trayecto en tren, ya qué no quería reunirse con dichos dirigentes por haberle dado la palabra a los directivos de Independiente.
 
Finalmente la operación se concretó el 6 de abril de 1934, en estas condiciones: $5.000 de prima por 2 años, $200 de paga mensual y premios según las recaudaciones. Los $5.000 fueron donados en su totalidad a la Cruz Roja Paraguaya. Poco tiempo después hubo un problema con el club Nacional y regresa unos días a Paraguay, hasta qué por la gestión de Raúl Garet, gran amigo de Arsenio, acerca las partes e Independiente le abona al Club Nacional $20.000 por su pase.
Finalmente el 6 de mayo de 1934 debuta el la fecha 7 del Campeonato de ese año, en un partido contra Boca de visitante, que termina 2 a 2, donde no pudo convertir. Una semana después hace su presentación en la "Visera" y ahí comienza su idilio con la hichada "Roja", el rival era Chacarita a quién derrota 3 a 1, el arquero Eduardo Alterio a los 15 y 64 minutos fue el primero en sucumbir ante "El trampolín de América". En ese campeonato Independiente sale segundo a un punto de Boca, Erico, con 19 años, juega 21 partidos y convierte 12 goles. Los siguientes 2 años le depararían algunas lesiones qué impedirían lograr cierta continuidad en el equipo, pero cuando jugaba demostraba su habilidad en el juego y su capacidad goleadora, muestra de ello es qué solo juega 40 partidos sumando los 2 torneos, pero consigue marcar 43 tantos, se notaba qué en cuanto supere el problema de lesiones, "El saltarin Rojo", haría marcar la diferencia.
 
En 1937, Independiente adquiere a un rosarino qué se iba a acoplar rápidamente al Tandem ofensivo que hacían Antonio Sastre y Arsenio Erico, su nombre era Vicente de la Mata. De ahí en más ese terceto de atacantes serían implacables e imparables. Arsenio promedió 1,41 goles por partido, conquista 48 tantos en 34 partidos, una cifra inalcanzable para cualquier futbolista hasta el día de hoy. Se convierte por primera vez en el maximo goleador del  torneo, sin lugar a dudas su regreso tras el impasse de la lesión era demoledor. Podría dar cuenta de ello Ezequiel Aranda, el arquero de Quilmes, ya que el 16 de septiembre de 1937 por la fecha 22 de dicho torneo, en la victoria en condición de visitante, Independiente golea 7 a 1 a Quilmes, y Aranda ve caer su valla a los 3, 19, 22, 72, 84 y 88 minutos por "el Paraguayo de Oro", convirtiendo 6 de los 7 tantos. El nuevo tridente "Rojo" comienzan a marcar el ciclo más goleador de todo el profesionalismo, convirtiendo entre ellos tres 71 de los 106 goles qué marcó el equipo. Independiente no logra el campeonato, se tiene qué conformar con un nuevo subcampeonato, pero el título estaba al caer. 
 
Para poner en contexto los valores qué poseía daremos solo un acto qué lo refleja de pies a cabeza, cómo vulgarmente se dice. Lo rentaron desde la AFA para qué integre la Selección Argentina con vistas al mundial de 1938, Arsenio les agradeció pero les respondió qué le debía lealtad a su país. Los dirigentes argentinos le ofrecieron $200.000 para que acepte, esa suma era la equivalente a 40 automóviles, pero ni así pudieron torcer su voluntad y hacerle quebrar su patriotismo.
En 1938 vuelve a encabezar la tabla de goleadores, con 43 tantos en 30 partidos, promediando 1,43 goles por partido. Una marca de cigarrillos había prometido darle premios al jugador qué convierta 43 goles, en la última fecha Erico logra esa marca tras convertir a los 20 y a los 35 minutos, el resto del partido se dedicó a asistir a sus compañeros. Independiente sale campeón por primera vez en el profesionalismo. También conquista por primera vez la Copa Ibarguren, que la disputaban el Campeón de AFA y el Campeón de la Liga Rosarina y la Copa Dr. Ricardo Aldao, disputa que enfrentaba al Campeón de AFA con el Campeón de AUF, Peñarol. 
 
Erico continuaba mostrando todo su repertorio de malabares con la pelota en sus pies, gambeteaba cinco jugadores, los dos últimos trastabillando y metía el gol, cómo en cancha de River. Metía goles de cabeza saltando por encima del travesaño y se sostenía en el aire. Hacia paredes con sus compañeros jugando la pelota de aire con el tacto o con la cabeza, mostraba fecha tras fecha su inmenso talento, algo nunca visto en las canchas argentinas.
En 1939, Independiente consigue el bicampeonato de forma brillante, nuestro "Dios del gol" convierte 41 tantos y vuelve a encabezar la tabla de goleadores, el terceto logra hacerlo en 72 oportunidades. En el 5 a 0 a Vélez, Erico convierte todos los tantos, en el torneo anterior también le había convertido 5 en la victoria por 7 a 1. No le quedaban marcas por superar, pero seguía convirtiendo. Se logra por segundo año consecutivo la obtención de la Copa Aldao, esta vez el rival fue Nacional, y la Copa Ibarguren.
En 1940 se consigue el subcampeonato, detrás de Boca, "Arsenio de la mallas" convierte 29 en 30 partidos.
En 1941, solo juega 27 partidos y convierte 26 goles. Como se verá a partir de éste año la impresionante carrera de Arsenio irá decreciendo, una crónica lesión de meniscos, lo tendría a maltraer.
En 1942 por discusiones con la nueva comisión directiva del club, tan solo juega 3 partidos y decide volver a su país para jugar en Nacional, dónde solo lo hace en 2 cotejos. Arsenio se queda en Paraguay hasta qué se solucione el conflicto con la dirigencia "Roja". Mientras tanto recibe propuestas de River Plate, que le llegó a ofrecer $100.000. San Lorenzo realizó la misma oferta que el "millonario". Flamengo ofreció la suma de 400 contos, mientras Vasco da Gama y Fluminense también rentaban al crack. Ahí fue cuando Arsenio salió y declaró que solo jugaría en Nacional de Paraguay o en Independiente.
Una vez solucionado el conflicto, en 1943 vuelve a su querido "Rojo de Avellaneda". Convierte 17 goles en 21 partidos.
"El diablo saltarin" seguiría convirtiendo aunque jugara disminuido físicamente, anota 12 en 1944, 20 en 1945 y finalmente en su último año en Independiente, convierte 4 goles.
 
En sus doce años jugando para el "Rojo", jugó 325 partidos marcando 295 goles, con un promedio de gol de 0.91 por partido. Nadie pudo superar estas marcas. Para dejar en claro la genialidad de futbolista qué fue Arsenio Erico, dejaremos que Alfredo Di Stéfano describa un gol marcado por Arsenio a Ferro Carril Oeste: "Nunca vi a nadie hacer las cosas y los goles que hacía Erico. Una tarde, contra Ferro, metió un gol después de hacer una pared llevando la pelota únicamente de taco. Le vino por aire, cómo venía se la pasó de taco al wing Zorrilla, picó al área penal y como el centro le quedó detrás de él y los dos centrales se le venían encima, saltó arqueandose en el aire hacia atrás y enganchándola con los tacos la metió en el rincón. ¡Fenomenal!".
Cuando en esta página recordamos los historiales y los máximos goleadores, aparece en lo alto Arsenio Erico, es nuestro homenaje y agradecimiento eterno al más goleador de todos, a ese jugador que parece a través de los tiempos, un personaje mitológico, "El Dios del gol".
 
Roberto Annocaro
 
Foto: @Independiente

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