Un 13 de marzo de 1973 en Valentín Alsina, nacía Gustavo López, quién a los pocos meses habrá compartido con toda su familia "Roja" la explosión de alegría porque Independiente ganaba su primer Copa Intercontinental.

 
De chiquito, su papá, Osvaldo lo llevaba para qué se divierta pateando la pelota, al club "Amor y Lucha" de Gerli. Cuando ya se veía que ese morochito, flaco y de rulos tenía una zurda endiablada que gambeteaba todo lo que se le pusiera en el camino, lo llevaron al club "Brisas de Primavera" de Valentín Alsina y de ahí, a las inferiores del club de sus amores.
"Gustavito", cuenta con todos los preceptos que exige la tribuna para ser ídolo del club, a saber: haber surgido de las inferiores, es hincha fanático del "Rojo" y poseer una calidad técnica envidiable, que es prácticamente el gen qué marca al "Rey de Copas".
Cuando estaba en la Reserva, Hugo Saggioratto se lo recomienda a Bochini, para que le preste atención a ese zurdito que la rompía y hacia delirar a la Visera en los preliminares; al verlo, "El Bocha", DT de la primera, no dudó de sus cualidades y se lo llevó al plantel de primera.
"El pibe de Valentín Alsina", cómo le gustaba llamarlo a Víctor Hugo Morales cuándo lo relataba, debutó el 1° de diciembre de 1991, en el empate por uno contra Boca.
 
Ya con Pedro Marchetta en el banco de suplentes, pudo conseguir afianzarse y tener más continuidad, pero lamentablemente tuvo una lesión ligamentaria en su rodilla derecha que lo alejó por 9 meses de los campos de juego. 
Al volver, ya con Miguel Brindisi, regresa de forma impecable y es vital para la obtención del Torneo Clausura de 1994, luego vendrá la Supercopa de 1994, junto a la Recopa de ese año y repetiría la Supercopa en 1995. No causó sorpresa, que Daniel Passarella lo cite para integrar la Selección Argentina que jugaría la Copa de las Confederaciones en Arabia Saudita de dicho año, donde logra el Subcampeonato. Al año siguiente, es citado nuevamente, pero para la Selección Olímpica que iba a competir en los JJOO de Atlanta 96, donde gana una Medalla de Plata. 
Luego, su carrera deportiva seguiría en Europa, Zaragoza, Celta de Vigo y Cádiz fueron testigos presenciales de sus amables y gambetas. 
Al ser consultado, en una oportunidad, un periodista con afán de catalogarlo ligeramente, se vio frustrado por una frase suya, dónde demuestra todo lo qué siente por el club, cuando quisieron compararlo con el Bocha. "Dicen qué soy el Bochini de la década del 90. Me enorgullece, pero creo qué el Bocha fue, es y será único".
 
Roberto Annocaro

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