Togni viaja en Barco a Ezeiza

(Olé) - Las dos joyitas de la cantera fueron preseleccionadas para el Mundial Sub 20. La noticia alegró al plantel.

 

Hablar de buenas noticias en la incertidumbre por la que navega el fútbol argentino, donde los ataques y las defensas vienen de los escritorios y no de las canchas, parece un chiste de mal gusto. Pero el Rojo tiene motivos para sonreír: Ezequiel Barco y Gastón Togni, las dos promesas más importantes de la cantera, fueron preseleccionados por Claudio Ubeda para el Mundial Sub 20 de Corea del Sur.

La convocatoria de Barco no sorprendió (a pesar de que hubo un error y en la lista que publicó la AFA no figuraba su nombre), ya que fue parte del plantel que disputó el Sudamericano. A pesar de que le dieron la 10 y no deslumbró como se esperaba, el juvenil que cerró un buen 2016 en el Diablo podría tener otra oportunidad de demostrar su potencial.

Pero que Togni fuese elegido para entrenarse en el predio de Ezeiza, a pesar de que no integró la nómina en Ecuador, cayó como una grata sorpresa. El punta realizó su primera pretemporada con la Primera, pero aún no tuvo su debut oficial. En el verano fue titular ante Atlético Tucumán en Salta (0-0) y Racing en Mar del Plata (0-0). Llegó al club de la mano de Jorge Griffa y Pancho Sa, hace tres temporadas, procedente de Coronel Granados, su ciudad natal. En 2015 lo premiaron como el jugador más destacado de las categorías menores del Rojo y ya asomaba como una joyita a tener en cuenta. Pero fue en la Reserva donde terminó de explotar y, en el último semestre, además de realizar varias asistencias marcó siete goles en 14 partidos. Un promedio demoledor. Por eso, el coordinador de las Inferiores, Fernando Berón le recomendó a Holan que promoviese al juvenil. Y el DT quedó fascinado con Togni. Vio en él a un extremo veloz, con cambio de ritmo sorprendente, gambeta corta, desequilibrio individual y buena pegada. Y por eso se perfila para ser titular cuando se reanude el torneo. En el 4-3-3 que planea usar el entrenador, sería uno de los wines del equipo. Es por eso que la alegría desborda al pibe. Justo a él, que es un especialista en desbordar.

Fuente: Diario OLÉ